HE COMIDO UN POCO DE MONA DE PASCUA

Hola. Justo hoy al levantarme por la mañana he descubierto una caja encima de la mesa. Por el delicado olor que desprendía, parecía que contenía algo dulce y cuando ya me he acercado ya he visto que era de una pastelería. Lo he abierto y…
¡OH! ¡Es una mona de pascua! Que pronto. Si la mona se da el domingo que viene… ¿Cómo ya hay una mona aquí? Y encima ya le vale al tonto de mi dueño. Ya sabe que yo preparo una mona de pascua muy buena. ¿Ya no confía en mí para estos menesteres?
Estaba un poco enfadado. Pero luego he pensado que ya que ha comprado una mona de pascua y por la pinta que tiene diría que está riquisísima, no iba a hacerle un feo.
Así que he ido a la cocina, he cogido un cuchillo, una cucharita y un platito. Y me he dispuesto a cortar un cachito.
Mmmmm. Que riquisísima estaba. Ñam.
Y me he cortado otro trocito y bueno ya que solo desayunaba mona otro cachito más.
Entonces me ha sonado el teléfono. Era un mensaje de mi dueño y decía “Buenos días Travis. Cuando te levantes de la cama, verás que hay una mona de pascua encima de la mesa, no te la comas, que es para regalar a mi ahijado que vendrá a buscarla”
GLUPS. No he tenido valor de explicarle lo que había pasado. Simplemente he respondido con un “OK”. Menudo rapapolvo me voy a llevar. Ya puedo ir pensando un plan Travis para salir de este embrollo.

Reacciones:

1 comentarios:

Dante dijo...

Siempre queda la táctica de echar la culpa a otro. ¿No?
Espero que tu dueño no lea esto, si no nos abroncara a los dos.
Deu.

Publicar un comentario

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Facebook Themes